martes, 17 de julio de 2007

No te preocupes mi vida

Querido hijo, Te escribo hoy aunque sé que tardarás años en poder leer y entender estas palabras, pero quiero hacerlo en estos momentos para que el tiempo no borre el recuerdo de lo que sentimos mamá y yo en esta espera, para que un día puedas mirar atrás y entender lo que significó en nuestras vidas tu llegada, y lo mucho que te queremos desde el primer día. Seguramente al leerla sentirás rabia, no es fácil siquiera para nosotros entender algunas cosas, pero creo que es justo que en algún momento las compartamos contigo tal cual las hemos vivido. No podemos hablarte demasiado de tu pasado antes de entrar en nuestras vidas, pero de alguna forma quisiéramos recuperar contigo el tiempo que nos han robado de forma cada vez más incomprensible desde aquel día a mediados de Enero pasado en que pudimos darte el primer abrazo, los primeros besos, y en el que nos regalaste tus primeras sonrisas…, esas sonrisas por las que mantenemos la fe en que todo va a ir bien, y la esperanza en que el día de mañana tú no recuerdes con tristeza estos ya seis meses y los inacabables días que nos queden por delante hasta poderte reunir con tus hermanas en casa. Perdona que algunas líneas las escriba con toda su crudeza y otras utilizando la ironía. Me resultan demasiado duras algunas realidades en tu precioso país de origen para escribirlas sin ese barniz. Sé que el día que puedas comprender estas palabras te ayudarán a entender el dolor de tu familia por tu ausencia, solo espero que te ayuden a mirar atrás sin rencor con el cariño de los que te queremos y la fuerza de los supervivientes, como a mí me ayudan ahora a digerir la frustración y la impotencia. Que se transformen con el tiempo en cadenas inseparables del cariño que desde aquél primer día a mediados de Enero guardamos para ti en nuestros corazones y del amor que pese a todo, o seguramente precisamente por todo eso, sentimos por Nepal y especialmente por sus niños. Hoy quiero decirte, No te preocupes mi vida No te preocupes porque el que tiene que decidir sobre tu futuro, sobre cuándo podrás tener una familia y si de verdad mereces tener una, forme parte de quienes se cuenta que durante más de una década han reclutado, secuestrado o comprado niños para integrarlos en la guerrilla, para enseñarles a odiar, para enseñarles a matar en nombre de la libertad No te preocupes mi vida No te preocupes porque esta espera debe tener sentido. Nos aseguran que todo es en defensa de la infancia, que lo que quieren es asegurar con una nueva ley procesos de adopción más transparentes. Quieren acabar con la corrupción del sistema, acabar con los directores de orfanato que se enriquecen en el proceso, con los intermediarios que cobran comisiones excesivas, con los funcionarios que se dejan sobornar… No te preocupes mi vida Porque seguro que se han asegurado antes de romper la baraja de que si hay realmente gente sin escrúpulos capaces de secuestrar, engañar, falsificar y sobornar para comerciar con niños en adopción, esos indeseables no hayan cambiado simplemente de mercado ante la imposibilidad de colocar la “mercancía”, vendiendo sus mismos “productos” en segmentos con mayor demanda, menos controles oficiales, aunque dramáticas consecuencias No te preocupes mi vida No te preocupes porque mientras esperamos cada día 20 niñas en Nepal sean secuestradas o vendidas para seguir abasteciendo los burdeles de la India que pierden mano de obra infantil rápidamente por los estragos del SIDA No te preocupes mi vida No te preocupes porque mientras esperamos se sigan secuestrando niños para trabajar como esclavos, o para sostener el tráfico de órganos. No te preocupes por los niños en las fábricas, en los campos y en las calles No te preocupes mi vida No te preocupes porque según algunos estudios cada tres meses de vida en un orfanato suponga un mes de retraso en tu desarrollo. Sabemos que los que te cuidan ahora te quieren y hacen todo lo posible para que te sientas como en medio de una gran familia. Y cuando llegues a casa recuperaremos el tiempo perdido No te preocupes mi vida, Hemos tenido la suerte de que quién te dio la vida, aunque renunciara a ti y desgraciadamente no podamos saber por qué, lo hizo poniéndote de una forma u otra en el camino de quienes podían buscarte una familia que sí pudiera darte todo el amor al que ella tuvo que renunciar. Mamá, papá, y tus hermanas, te daremos muy pronto todos los besos que no hemos podido darte durante todo este tiempo No te preocupes mi vida Que nadie se atreva a ensuciar tu inocencia Hasta pronto, Papá

jueves, 28 de junio de 2007

Felicidades mi vida

Compañeros del camino, permitidme que hoy comparta con vosotros el cumpleaños de mi hijo Rai. Hoy es el primer cumpleaños de mi niño, lejos de su familia, lejos de su hogar, y lejos de estos brazos que tanto desean abrazarle. Qué difícil es ver crecer a un hijo lejos de ti, y en días señalados como éste se hace mas presente ese vacío que uno siente, cuando los días pasan, y no llega esa ansiada llamada que te diga que ya nada te separará de él. No hay día en que no me acuerde de ti, pero es que hoy... te echamos tanto de menos. Habrá regalos, habrá tarta, pero sin ti nada será lo mismo. Pero bien sabes cual va a ser nuestro deseo al soplar esa velita. Hablando de regalos, ¿Sabes lo que realmente me gustaría regalarte? Me gustaría regalarte mis manos... para que te cojas a ellas cuando necesites andar seguro y para que las sueltes cuando te sientas capaz de andar libre. Regalarte mis brazos... lugar en el que encuentres siempre refugio. Regalarte mis ojos... para que veas lo hermoso que te reflejas en ellos. Regalarte mis labios... para que nunca te falte un beso, ni al despertarte, ni aquel de buenas noches que ahora lanzo al viento para que te llegue. Cuanto hemos soñado Salva y yo con que por estas fechas te hubiera llegado el regalo mas preciado que un niño pueda tener: sus papás. Pero seguiremos soñando, para que la vida nos de ese gran regalo que pudimos disfrutar unos días fríos de enero: Rajan. Porque tú sí nos regalaste tus manos... cuando las pusiste sobre nuestros labios para que las besáramos. Porque nos regalaste tus brazos... con los que nos abrazaste desde el primer segundo. Nos regalaste tus ojos... con los que mirar de nuevo la vida, con la inocencia y la ilusión de un niño. Y tus labios... que no dejaron nunca de dibujar una sonrisa, una sonrisa que se ha convertido en el motor de nuestra espera. Se que todos compartís los mismos sentimientos que nosotros, pero permitidme que hoy en especial sople besos en el viento para Naiana, Bruno, y como no a los ojos mas lindos de todo Nepal -Sweyta, y a la sonrisa mas hermosa -Rai. Feliz cumpleaños mi vida... (tu mami que no ve el momento de tenerte de nuevo en sus brazos) Bego

martes, 5 de junio de 2007

Tu mirada triste

Querido hijo, Veo tu rostro cada mañana al entrar en mi despacho. Ese primer plano de tu rostro casi a tamaño natural que tengo pinchado en el corcho de la pared y desde la que pareces mirarme seriamente. No puedo evitar sentir tu mirada azabache en mi costado a cada momento. No puedo evitar pensar, que no te hemos vuelto a ver sonreir. Desde aquel día hace ya casi 6 meses en la que te arranqué de los brazos de mamá para que siguiera el proceso que te uniría a nuestra familia para siempre, sólo nos quedan tus risas de aquellos días. Sabemos que eres un niño risueño y feliz, de risa amable y carcajada fácil, pero no hemos tenido la suerte de recibir ninguna foto más en la que se te vea esbozar ni una media sonrisa que nos pudiera dejar tranquilos pensando en que a pesar de todo eres feliz. Ahí estás a cada momento, mirándome con ojos tristes. Pronto cumplirás un año. Un aniversario en el que habíamos depositado nuestras esperanzas de poder abrazarte muy pronto para siempre. Sabemos que te cuidan, sabemos que en CBF te quieren, que son para vosotros como una gran familia, pero nos duele cada instante que se alarga esta espera. Me duele tu mirada triste, me miras sin preguntar nada, sin reprochar nada, ahí estás a miles de Kms y para ti el tiempo pasa sin darte cuenta. Pero nosotros sí nos damos cuenta: ¿cuántos abrazos nos estamos perdiendo? ¿cuántos besos hemos dejado de darte? ¿cuántas veces no hemos escuchado tu llanto? ...

jueves, 26 de abril de 2007

Respiro por ti

Inspirándome en la canción de Rosana "Respiras y yo" he escrito las siguientes líneas que trasladan a la perspectiva de una madre de adopción la experiencia de su "parto del corazón". El poema está escrito siguiendo la estructura de "Respiras y yo" y está pensado para leerse al tiempo que se escucha la canción. (Encontraréis los links para reproducirla en distintas versiones en la entrada anterior). Estas palabras son mi regalo para el día de la madre de este nuestro año en la espera para todas las mamás que comparten con nosotros la espera de sus hijos en Nepal y pretende ser un homenaje a Bego por todo lo que nos da día a día a su familia como mami, con todo el amor de Cristina, Almudena, Rajan y Salva. RESPIRO POR TI Salvador Aparisi Siento dolor, me hiere la espera, mi corazón se rebela ante tu ausencia. Impaciencia sin medida y una fecha aun incierta. Un suspiro, una llamada, todo llega... Te imagino en mis brazos, casi siento tu mirada mientras hago la maleta. Un abrazo, unas lágrimas de alivio y gritar ¡por fin!, conteniendo ese mar que rompe en olas de alegría la angustia de tantos meses, tantos días... Sé que me esperas desde siempre, siento que sabes que muero por verte. Confío en que un día entiendas que aunque vivo por tenerte tan solo quiero darte el amor que tú mereces. De camino hacia el cielo, control de pasaportes, un vuelo que parece que no acaba... Por fin nieve en las cumbres y en mi rostro la sonrisa nerviosa de la esperanza. Hoy te traen en brazos por última vez. Me tiemblan las manos, temo verte llorar, no puedo evitar el miedo al arrancar la rama del tronco que sustenta cada brote. Me siento feliz, al tiempo que sufro al sentir en tu llanto, que aun no puedes compartir el latir de mi corazón dando a luz en este instante. Sé que me esperas desde siempre, siento que sabes que muero por verte. Confío en que un día entiendas que aunque vivo por tenerte, tan solo quiero darte el amor que tú mereces. Pasan los días y comienzo a ver en tus ojos el brillo de sentir, de entender que no hará falta más llanto, que no me vas a perder. Que estaré en tus sueños y en tu vida también... Sé que me esperas desde siempre, siento que sabes que muero por verte. Confío en que un día entiendas que aunque vivo por tenerte, tan solo quiero darte el amor que tú mereces. Sé que me esperas desde siempre, siento que nazco contigo al abrazarte. Confío en que un día entiendas que ahora vivo por amarte, por ti respiro y por tu amor sonríe mi alma. Vida, Vida, Vida, Vida

miércoles, 25 de abril de 2007

Respiras y yo

Rosana escribió hace algún tiempo una preciosa canción desde el punto de vista de un bebé en el momento de venir al mundo. Está canción se incluyó en el primer disco de Kesia que produjo la propia Rosana. El disco se llama VIDA y en él Kesia canta como un ángel esta canción que para nosotros plasma de una forma bellísima el milagro de la vida. RESPIRAS Y YO (Kesia) Letra y Música Rosana Contracciones de amor van y vienen de ti, por dentro y por fuera... , de repente los latidos se aceleran. Empiezo a sentir que es algo especial, la bolsa parece papel celofán, se rompe a la vez que veo escapar el mar que en tu vientre me hacía flotar. No sé si será esta vez la última o la primera solo sé que hay olor a primavera... Me acerco a la luz, me alejo de ti te cambio por eso que llaman vivir... Me acerco a la luz, tu abres la salida que me lleva a eso a lo que llaman vida. Una luz al final, donde voy a pasar... Hay ruido allí fuera, por momentos se te ensanchan las caderas. Respiras y yo respiro por ti, empujas, no sé si deseo salir. Me noto rodar despacio hasta el fin, más cerca, más ruido, más lejos de aquí. No sé si me voy de ti o eres tú quién me dejas. Tu nerviosa y frágil, yo desnuda y dando vueltas Me acerco a la luz, me alejo de ti te cambio por eso que llaman vivir... Me acerco a la luz, tu abres la salida que me lleva a eso a lo que llaman vida. Después de salir me dejan sobre ti, me hacen llorar, te veo sonreír y sé que esto es algo que nunca, nunca jamás nunca jamás volveré... a repetir... Me acerco a la luz, me alejo de ti te cambio por eso que llaman vivir... Me acerco a la luz, tu abres la salida que me lleva a eso a lo que llaman vida. Me acerco a la luz, me alejo de ti te cambio por eso que llaman vivir... Me acerco a la luz, tu abres la salida que me lleva a eso a lo que llaman vida. Vida, Vida, Vida, Vida Para escuchar la versión cantada por Kesia e incluida en su disco podéis acceder al reproductor a través del siguiente link: http://www.lacoctelera.com/voyaserpadre-/post/2006/09/09/canciones-kesia-respiras-y-yo Para escuchar una versión en directo cantada por Kesia podéis utilizar el reproductor del link siguiente: http://profile.myspace.com/index.cfm?fuseaction=user.viewprofile&friendid=30704954 Finalmente, para escuchar la versión en directo cantada por su autora, Rosana, podéis visionar el siguiente video: http://www.youtube.com/watch?v=m57jnp35rr8

Saber Mirar

SABER MIRAR... Mi mujer y yo escuchamos juntos hace ya algunos años una frase que nos encantó a ambos y que se ha convertido con el tiempo en prácticamente un principio de vida para nosotros: “Amar es saber mirar” En los últimos días y sobre todo por la multitud de informaciones que han salido a la luz y que se han publicado a través de distintos medios internacionales sobre las adopciones en Nepal, aprovechando que la Conferencia Internacional de Katmandú lo ha puesto en el foco de interés mundial por unos días, le he dado vueltas a tantas cosas que se han ido acumulando en mi memoria a lo largo de los últimos meses en relación con las circunstancias en las que se desarrolla este “embarazo del corazón” que estamos viviendo...: Se han agolpado en mi mente frases en un inglés rudimentario del director del orfanato en el que se encuentra nuestro tesoro, mensajes en las listas de adoptanepal de unos y de otros, informaciones y noticias de las listas americanas de nchild, palabras tranquilizadoras de la ECAI que sonaban a media verdad, y en general todo lo que hemos ido escuchando, leyendo y aprendiendo sobre adopción en Nepal desde esa primera ecografía que supone la asignación de nuestro peque hace ya algunos meses. Y han sido tantos los mensajes desalentadores, las informaciones preocupantes, los malos rollos por parte de desencantados, los artículos claramente sensacionalistas publicados simplemente como reflejo de otros que sacan a la luz informaciones y supuestas investigaciones sin contrastar y sin mencionar fuentes, o al menos sin poner de relieve más que una parte interesada de la verdad..., que he llegado a la conclusión de que nos tenemos que estar equivocando. No podemos dejarnos llevar por el desánimo. Elegimos Nepal como país de nacimiento para nuestro hijo porque estábamos seguros de ser capaces de llegar a amar profundamente al Nepal. Queremos que nuestro hijo se sienta orgulloso de sus raíces y sin embargo lo que leemos y escuchamos en estos últimos días parece transformar en pesimismo los fundamentos de nuestra elección. Seguramente habrá quién ante todas estas circunstancias prefiera no arriesgarse a “mezclarse” con todo lo que se está leyendo y escuchando..., es muy respetable. Sin embargo, recuerdo en estos momentos aquella frase: “Amar es saber mirar...” y no puedo evitar relacionarla con el precioso sentido del saludo nepalí: “Namasté”: Reconozco y saludo(me inclino ante) lo divino que hay en ti. Quizá no estamos sabiendo mirar la realidad del país en el que ha venido al mundo nuestro hijo, quizá no estamos sabiendo reconocer lo bueno detrás de cada Nepalí. Nos angustiamos por desconocer el origen de nuestro hijo, nos costó en su momento asimilar las informaciones que con toda naturalidad nos dio el director del orfanato al respecto de su abandono. Nos estremece pensar cómo ha tenido que vivir una criatura indefensa esa situación, y últimamente tenemos que asistir estupefactos y con el corazón encogido a afirmaciones que parecen dar por hecho que la adopción en Nepal es poco menos que equiparable al tráfico de niños y a generalizaciones que podrían poner en riesgo nuestro proceso de adopción (y el de todos los que estamos en medio del camino) sin tener en cuenta el bien último de los niños que en teoría defienden con sus supuestos “artículos denuncia”. Me gustaría que no se diese ningún caso real de lo que se está calificando como tráfico de niños en el mundo. Quisiera que el gobierno del Nepal adoptara cuanto antes las medidas necesarias para perseguir las prácticas irregulares en la adopción internacional y que se garanticen cuanto antes procesos transparentes y limpios, pero en cualquier caso, mientras haya niños creciendo en orfanatos sin el amor de una familia, considero que el hacer sensacionalismo de los casos que se han hecho públicos de supuestas irregularidades puede hacer más daño que bien, por eso no me canso de pedir prudencia... Queremos aprender a mirar la realidad de la adopción en Nepal con ojos que nos permitan amar el país de origen de nuestro hijo. Queremos que no se repita ningún caso de adopción que pueda perjudicar a los niños involucrados, pero confiamos en las personas y entidades que están tramitando nuestra adopción y trataremos en todo momento de exigirles claridad y meticulosidad en todos los trámites. Y en medio del camino, y pese a todos los nubarrones y tempestades de las últimas semanas, quisiera compartir cómo estamos aprendiendo a mirar la adopción de nuestro hijo en Nepal: Nos resulta difícil aprender a querer a un país en el que las diferencias sociales se asumen con naturalidad pese a que nacer en una casta inferior prácticamente te condena de por vida a una vida de miseria. Nos resulta difícil aprender a querer un país en el que aun hoy los matrimonios son concertados por los padres y en el que los derechos de la mujer están supeditados a los de su esposo hasta el punto de tener que renunciar en muchos casos a sus hijos para rehacer su vida tras la muerte o separación del marido. Pero sin embargo, pese a todo, estamos aprendiendo a querer a esas mujeres que por no verse “condenadas socialmente” nos han hecho el regalo más grande que podían hacernos, y por ellas y ante ellas me inclino con un “Namaste” sincero tratando de “enseñar a mirar” a nuestro peque a su abandono, un abandono que podría ser el de nuestro hijo, pero también el de tantos otros niños del Nepal que han encontrado o encontrarán algún día una familia que les de todo su amor y que pese a todo les permita sentirse orgullosos de su origen. Dedico estas palabras a Amaia, Rosa, y Mª Jesús que comenzaron esta aventura con nosotros y quienes junto a Gabriel, Miguel, y Gabriel se han convertido ya en tíos adoptivos de nuestro pequeño Nepalí y con quienes Bego y yo compartimos tantos momentos del camino: Te cuento hoy la historia de la mujer que te llevó en su vientre y que te trajo al mundo, una mujer que pese a todo te quiso muchísimo, tanto que pese a todo quiso que nacieras, a pesar de que por llevarte en su barriga se encontró con la discriminación más absoluta, el rechazo de hombres y mujeres, conocidos y desconocidos, de incluso sus amigos... a pesar de todo eso quiso llevarte en su seno durante nueve meses y no renunciar a darte la vida. Seguramente tú no lo entiendes ahora, pero te aseguro que no fue una decisión fácil para ella. Y te quiso tanto que aun habiéndote traído al mundo y haber visto tu carita indefensa, nada más nacer tuvo el valor de entregarte para que pudieras un día tener una familia que te diera el amor y el cariño que ella no podía ofrecerte. Y te quiso tanto que para que no crecieras en un orfanato sin el amor de una familia de verdad quiso entregarte de forma anónima, aun sabiendo que eso suponía renunciar a ti para siempre y no volver a saber de ti nunca. Sé que te costará entender que no haya forma de buscarle, de seguirle la pista. Sé que sentirás rabia por no poder ver su cara, mirar sus ojos... pero ella sabía que si te entregaba sin contar con un marido debías esperar 12 años en un orfanato por si un hombre te reclamaba algún día..., por eso, y a pesar del dolor, decidió entregarte de forma anónima. La policía reflejaría en un documento que te había encontrado en el suelo, en un cruce de caminos, cerca de la comisaría. Tú podrías encontrar una familia que te quisiera y ella podría continuar buscando la oportunidad de ser feliz en una sociedad injusta, pero sabiendo que había hecho el mejor regalo que se puede hacer a nadie. Y nosotros tuvimos la suerte de recibirlo... Jesús dijo: “no hay mayor amor que dar la vida por aquellos a quienes se ama”, a mí me parece que lo que hizo esa mujer Nepalí se aproxima mucho... Desde este otro lado del mundo “Namaste”, y gracias, millones de gracias.