martes, 5 de junio de 2007
Tu mirada triste
Querido hijo,
Veo tu rostro cada mañana al entrar en mi despacho. Ese primer plano de tu rostro casi a tamaño natural que tengo pinchado en el corcho de la pared y desde la que pareces mirarme seriamente.
No puedo evitar sentir tu mirada azabache en mi costado a cada momento.
No puedo evitar pensar, que no te hemos vuelto a ver sonreir. Desde aquel día hace ya casi 6 meses en la que te arranqué de los brazos de mamá para que siguiera el proceso que te uniría a nuestra familia para siempre, sólo nos quedan tus risas de aquellos días.
Sabemos que eres un niño risueño y feliz, de risa amable y carcajada fácil, pero no hemos tenido la suerte de recibir ninguna foto más en la que se te vea esbozar ni una media sonrisa que nos pudiera dejar tranquilos pensando en que a pesar de todo eres feliz.
Ahí estás a cada momento, mirándome con ojos tristes. Pronto cumplirás un año. Un aniversario en el que habíamos depositado nuestras esperanzas de poder abrazarte muy pronto para siempre. Sabemos que te cuidan, sabemos que en CBF te quieren, que son para vosotros como una gran familia, pero nos duele cada instante que se alarga esta espera. Me duele tu mirada triste, me miras sin preguntar nada, sin reprochar nada, ahí estás a miles de Kms y para ti el tiempo pasa sin darte cuenta. Pero nosotros sí nos damos cuenta: ¿cuántos abrazos nos estamos perdiendo? ¿cuántos besos hemos dejado de darte? ¿cuántas veces no hemos escuchado tu llanto? ...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario